Bolivia

El 19 de septiembre de 2006, el flamante presidente de Bolivia, Evo Morales, se dirigió a la Asamblea de las Naciones Unidas en nombre su pueblo, de su patria y “especialmente del movimiento indígena”. Mencionó los quinientos años de desprecio y de odio que sufrieron y aún sufren los pueblos originarios en su país, considerados en otros tiempos “como salvajes, como animales, en algunas regiones condenados al exterminio”. Luego criticó el saqueo de los recursos naturales y la privatización de los servicios básicos en Bolivia por ser “la mejor forma de violar los derechos humanos”. Para revertir la situación de su país, por entonces el más pobre de Sudamérica, el presidente boliviano habló de un plan de fomento de microproductores y cooperativas. Un país subdesarrollado como el suyo, agregó, precisa inversiones. “Socios, no patrones”, aclaró.

Al promediar su discurso tomó del atril una pequeña hoja de coca. Se dio vuelta para mostrársela a la presidenta de la Asamblea General y después la alzó frente al público. Penalizarla su cultivo, aseguró, consituye una injusticia histórica: “Es esta hoja de coca, verde, no la blanca que es la cocaína”. Aunque cueste creerlo, muchas personas creen que la hoja es blanca, como si se hubiera metamorfoseado con uno de sus alcaloides, extraído a fuerza de solventes y precursores químicos para producir el clorhidrato de cocaína.


Documentación

Estudio de ECOSOC (1950) para prohibir el consumo de coca:
Ecosoc 1950 (ES)pdf 

Dispositivos regulatorios:
Resolución 112 (ES) pdf

ENDIC 2011-2015 (ES) pdf