Holanda

Pasados casi 20 años de la reforma legislativa, que en 1976 toleró internamente los coffeshops en base al principio de oportunidad, la coalición integrada por socialdemócratas y liberales emitió una primera evaluación de la segmentación del mercado de cannabis y del drogas de “riesgo inaceptable para la salud”, principalmente la heroína. Tenían las estadísticas a favor. Según este informe, titulado “La política de drogas en Holanda: continuidad y cambio”, la cantidad de dependientes a sustancias “duras”, cada mil habitantes, daba 1,6. Promedio bajo comparado con Francia, Gran Bretaña, Italia o España, que rondaban entre 2,4 y 3, y cercano al de países vecinos como Bélgica y Alemania. Los servicios sociales tenían contactos regulares con dos tercios de la población usuaria de estas drogas, por lo que, la visión oficial sobre el volumen y carácter del consumo era buena en comparación con otros países, según el informe. Los demás tenían subregistros, un número oculto mayor por la limitada asistencia.


Documentación

Primera evaluación de la política de segmentación de los mercados de drogas blandas y drogas duras, 1995 (ES)pdf
Primera evaluación de la política de segmentación de los mercados de drogas blandas y drogas duras, 1995 (EN)pdf
 
Segunda evaluación, Sumario del Instituto Trimbos, 2009 (EN)pdf
 
Coffee Shops y compromiso, Estudio de Open Society (EN)pdf