Prescripción con heroína

La dispensación de morfina y heroína como parte del tratamiento médico de la dependencia a estas sustancias parecía una práctica inobjetable en el Reino Unido antes de la primera guerra mundial (1914-1918). Los controles sobre la venta de opioides, regulados desde 1868 por la Ley de Farmacias, corrían por cuenta del sector farmacéutico y su prescripción estaba bajo supervisación médica. Por entonces, el consumo de morfina, problemático o no, correspondía a las clases medias y altas. En el ambiente reducido de la bohemia se fumaba opio y cannabis, la clase trabajadora accedía a preparados menores a base de opio, laudano y chlorodyne mayormente. No se avecinaba una epidemia ni una escalada del consumo cuando Malcolm Delevigne, representante del Ministerio del Interior, propuso en 1923 extender y reglamentar los controles impuestos a estas sustancias durante la guerra.

El funcionario exigía que el personal médico dejara de prescribirlas regularmente a personas dependedientes bajo el argumento de que “sin ellas el paciente podría sufrir o incluso colapasar”. Respaldado por las sucesivas conveciones internacionales sobre el opio, firmadas entre 1909 y1914, Delevigne reclamó a sus pares del Ministerio de Salud que emitieran un declaración válida ante el cuerpo médico y la corte de justicia, tachando de ilegítimas estas prácticas de mantenimiento y sustitución.


Documentación

Comité de expertos de la OMS en drogodependencia, que concluye que la prescripción de heroína puede funcionar en países con un desarrollo sanitario importante, como Suiza.

Consolidated report Prove (EN) pdf
Anexo process evaluation (EN) pdf
Report of the External Panel on the Evaluation of the Swiss Scientific Studies of Medically Prescribed Narcotics to Drug Addicts 1999 (EN) pdf